Llevo siendo usuario de videojuegos, sin exagerar, unos 35 años, exactamente los que lleva la revista Micromanía en el mercado, la que a día de hoy es la publicación más longeva en este negocio en Europa. Creo que, después de haber visto de todo, y haber sido jugador en varias plataformas diferentes, incluidas las de 8 bits, estoy en condiciones de dar mi humilde opinión acerca de todo lo que está aconteciendo en estos días con el videojuego de CD Projekt.
Llevamos esperando Cyberpunk 2077 desde octubre de 2012, un videojuego perpetrado por una casi desconocida (para el gran público) CD Projekt Red en aquella época, aun cuando la compañía ya tenía sus dos primeros títulos de la saga The Witcher pululando por las tiendas. Años antes, cuando los polacos eran menos conocidos todavía, ya habían puesto en circulación títulos de la saga Baldur´s Gate, muy valorados entre la concurrencia de PC adictos.
Ya a finales de los años 2000, la compañía polaca se animó con la distribución digital y fundó Good Old Games (GOG), una plataforma muy extendida hoy en día entre los usuarios de PC, que vende videojuegos exclusivamente para compatibles. Comenzó vendiendo clásicos y ha terminado incluyendo videojuegos actuales, además de su propia saga The Witcher y el último en discordia: Cyberpunk 2077.
